Método de Interrogación Utilizados por el G-2 en Cuba



El siguiente relato muestra las terribles experiencias vividas por aquellos marinos que fueron detenidos por el Departamento de Seguridad del Estado (G2) como parte de la campaña de terror emprendida por los comunistas a partir de 1959 contra todos aquellos que consideraban un enemigo real o potencial. Este relato se concentra en los marinos, de guerra y/o mercantes; pero las experiencias narradas son similares a las vividas por los otros sectores de la población cubana.

Al triunfo de la revolución, las Fuerzas Armadas fueron desactivadas con la excepción de la Marina de Guerra, que pasó a llamarse “Marina de Guerra Revolucionaria”. Eso se debió a que ya existían planes de subversión en el extranjero y las unidades de superficie eran necesitadas para esas operaciones. Los mejores ejemplos de esas actividades, pero no los únicos, fueron la invasión de la Republica Dominicana en Junio de 1959 y el envío marítimo de material de guerra a Argelia en 1961. Para esas actividades se utilizaron los recursos de las Marina de Guerra y Mercante.

En el Ejército Rebelde no había personal calificado para conducir las funciones profesionales de la Marina de Guerra pues además de las operaciones puramente navales, existían departamentos tales como el Observatorio Nacional, y el Departamento de Ayudas a la Navegación. que afectaban el comercio internacional y la seguridad de las distintas infraestructuras nacionales. A raíz de la toma del poder por Castro y sus secuaces, se procedió a una “depuración” del personal naval. Todos aquellos oficiales de alta graduación o que ocupaban posiciones de responsabilidad fueron licenciados, y algunos fueron detenidos, pendiente de “investigaciones”.

A fin de mostrar los procedimientos utilizados por los órganos represivos, consideremos a un miembro de la Marina de Guerra siendo arrestado. Tomemos por ejemplo los que fueron detenidos en La Habana.


Al llegar a Villa Marista (antigua sede del Colegio de los Hermanos Maristas en la Víbora), le cambiaban la ropa por un overol y empezaba su calvario, cuya intensidad dependía de la necesidad del oficial investigador de obtener con mayor o menor rapidez la información que ellos deseaban.
Fosos de La Cabaña
Si necesitaban con rapidez la información que ellos creían que el detenido poseía, además de los golpes, se le aplicaban drogas y lo introducían sin ropa en cuartos fríos. Los interrogatorios eran constantes. En la celda, no se sabía si era de día o de noche y se oían gritos de otros detenidos. Se les decía que sus familiares mas allegados estaban presos y que su libertad dependía de él, pues solo serian puestos en libertad si aceptaba a hablar y a “confesar”. Una de las técnicas preferidas era la de afectar el ciclo del sueño, con la carencia del mismo, ruidos altos y constantes, y actividades destinadas a desorientar al detenido y a afectarle su estabilidad mental. Si no necesitaban con rapidez la información deseada, por ya tenerla por otras vías, le decían que ellos no tenían prisa y que no saldría de allí hasta que hablara. Algunas veces lo ponían en una celda con alguien conocido por el detenido y que había sido arrestado por “algo muy peligroso” y que según ellos, no lo habían fusilado porque había cooperado.



Cuando los interrogadores estaban convencidos que no necesitaban sacarle mas información, los detenidos eran enviados a la fortaleza de La Cabaña, en donde se le celebraría el juicio. Al llegar a la fortaleza de La Cabaña, eran requisados de nuevo. Les proponían entrar en un plan de re-educación, para lo cual tenía que aceptar todos los cargos que se le imputaban a cambio de disfrutar de mejores condiciones de vida dentro de la prisión. Los que no aceptaban el plan, eran conducidos a una de ocho galeras habilitadas como dormitorios. Cada galera tenía una reja al final y una puerta enrejada que daba a un patio. Esa construcción, hecha en tiempo de los españoles, era muy húmeda. Tenía capacidad para 30 presos y solo poseía un baño. En ese tiempo había alrededor de 200 presos en cada galera, durmiendo en el suelo con excepción de unos cuantos que tenían camas y que fueron los primeros en llegar a ese lugar después del primero de Enero de 1959. En verano el calor era insoportable y en invierno un frío bárbaro. Las chinches y ratones eran otro inconveniente. Por la mañana se hacía un recuento conducido un militar apodado Carro Loco. Este individuo ofendía, daba golpes con una bayoneta y mostraba constantemente el odio que sentía por los presos.

El desayuno era un poco de agua con azúcar o algo parecido y un pedacito de pan. El almuerzo por lo regular era harina que contenía siempre algún insecto y otro pedacito de pan al igual en la comida. Bañarse era un lujo cuando daban un cubo de agua. Hasta el agua de beber era escasa. Peores condiciones que en las galeras tenían los que estaban en los sótanos, con menos circulación de aire y mayor humedad. Algunas veces abrían todas las puertas de las galeras y todos los presos se encontraban en el patio y era el momento de tomar un poco de sol y poder conversar con otros reclusos.

Cuando había visita, se requería el uso de un uniforme caqui con una P en la espalda. La familia tenía que pasar por una requisa bastante humillante sobre todo para las mujeres. Ese día se comía mejor y se compartía con los que no tenían visitas. Por lo regular, no pasaba mucho tiempo de haber recibido una visita para hicieran una requisa arrojando al piso todo lo que quedaba de comida de la visita y las pocas pertenencias que tenías. Todo esto lo hacían a la voz de REQUISA! abriendo la puerta de salida y empujando y dando golpes al pasar por la puerta.

A las nueve de la noche empezaban los fusilamientos de los que habían sido juzgados en ese día o en días anteriores. Después de cada juicio en las galeras esperaban con ansiedad los que volvían y se enteraban entonces de los condenados a muertes. Estos eran llevados a una celda preparada para ese fin.

Desde las galeras se oían los disparos seguidos por el tiro de gracia. Eso duraba a veces varias horas dependiendo de la cantidad de fusilados ese día. Ocurría algunas veces que cuando el familiar llegaba a La Cabaña para una visita, le informaban que ya le habían realizado el juicio a su familiar y que había sido fusilado, dándole el lugar de una fosa común donde lo habían enterrado. Esto sucedió con la familia del Alférez de Navío Gilberto Pino, asesinado en la Fortaleza de la Cabaña.

Circulares de Isla de Pinos
                                                Presido Modelo en Isla de Pinos.

Al poco tiempo de ser juzgados, aquellos que no eran fusilados eran enviados a distintas prisiones. Los condenados a largos años de reclusión, eran llevados a Isla de Pinos. La cárcel de ese lugar, llamada Presidio Modelo, había sido construida para presos comunes. El gobierno desalojó a esos presos para instalar a los presos políticos, empezando por miembros de las fuerzas armadas del anterior gobierno.

El presidio Modelo constaba de cuatro circulares de seis pisos, cinco de los cuales estaba dividido en 93 celdas cada uno, mientras que el sexto piso no tenía celdas. Entre los años 1961 y 1964, las circulares fueron dinamitadas para hacerlas volar con todos los presos dentro en el caso de que se produjera una invasión. Al llegar al Presidio Modelo, te asignaban un número. Se siguió el número de los últimos presos comunes que era aproximadamente el 23000 y llegó al número alrededor de los 37000 a fines de 1968 cuando desalojaron a los presos políticos a fin de instalar a jóvenes de otros países con el fin de adoctrinarlos en la doctrina comunista.

Lo bueno de las circulares es que había agua corriente. En la planta baja tenía varias duchas y no había el hacinamiento que existente en La Cabaña. Había también dos edificios rectangulares en donde por algún tiempo alojaron a los presos que habían aceptado el plan de re habilitación.

Alrededor de 1964 empezó el plan de trabajo forzado en Isla de Pinos para los que no aceptaban el plan de re habilitación. El comienzo del plan de trabajo forzado llamado Plan Camilo Cienfuegos fue violento aunque después empeoró. Cada día era un suplicio entre golpes, maltratos, heridos con bayonetas o machete para que los presos trabajaran. Muchos eran llevados al regresar del trabajo a celdas de castigos en donde eran golpeados frecuentemente y pasaban mucho tiempo en completo aislamiento. En las circulares no había medicinas y los médicos presos hacían maravillas con algunos medicamentos que se podían obtener a través de los reclusos del plan de rehabilitación.

En el año 1966 sacaron de las circulares a un grupo bastante grande para un lugar cerca de los pantanos existentes en la parte sur de Isla de Pinos, allí se había construido un presidio llamado La Reforma parecido a un campo de concentración. Ese lugar fue mucho peor que en las circulares tanto en trabajo como en represión. También era más inconveniente para los familiares después del viaje por mar o avión hasta Isla de Pinos. Hasta la requisa a los familiares fueron peores.

En 1968 comenzaron a enviar todos los presos hacia distintas prisiones distribuidas por toda Cuba, entre ellos estaban tres prisiones localizadas al Oeste de Pinar del Río en una zona conocida como Sandino.

En esos tres campamentos, los soldados eran menos represivos, aunque había algunos que viajaron junto con los presos desde Isla de Pinos y que continuaron con los crueles métodos de antes. Las requisas continuaron, pero ya no lo hacían al poco tiempo de las visitas. Los trabajos forzados también continuaron, pero eran menos intensos que en Isla de Pinos, pues los saldados que cuidaban a los presos, eran menos abusadores, tal vez porque eran oriundos de esa zona y no habían sido entrenados en maltratos. Los campamentos eran casas de curar tabaco, convertidas en prisiones. Las barracas de techo de guano y el piso de tierra. Todo rodeado de cerca de alambre y con garitas en cada esquina, con guardias bien armados. El campamento No. 3 era el más grande y tenía alrededor de 1200 presos, Los otros dos tenían alrededor de 500 cada uno.

Se hicieron brigadas para trabajar en el campo y también para hacer una carretera al Cabo San Antonio. Esta carretera estaba siendo construida por reclusos de la UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción). La UMAP fue una de la creaciones mas crueles del Régimen para implantar el Terror, pues cualquier civil clasificado por ellos como “elemento antisocial” era incorporado a sus campos de concentración sin haber sido acusado, o condenado, por delito alguno.

También por ese tiempo cambiaron al Ministro del Interior Ramiro Valdés por Sergio del Valle. Este nuevo Ministro vino con instrucciones de mejorar las condiciones de vida de los presos políticos, a fin de mejorar la imagen del régimen en el exterior. En La Cabaña habían sacado a todos los que estaban en los sótanos y los habían distribuido en las galeras. Habían puesto agua en el patio y era más fácil bañarse. Las visitas eran en un lugar cercado con sombrillas de guano y unos bancos de maderas. La visita era alrededor de dos horas. Lo más malo eran los mosquitos y jejenes. De ahí en adelante todo siguió más o menos igual. . En 1978 autorizaron la salida hacia el exterior de numerosos presos políticos como consecuencia de una estrategia comunista para mejorar su imagen mundial.

Por desgracia para el pueblo cubano, el Presidio Político se mantiene en Cuba como método represivo para acallar cualquier expresión de rebeldía popular.

Es conveniente indicar que los llamados “Juicios Revolucionarios’ fueron conducidos por individuos, sin escrúpulos ni conocimientos legales y sin las garantías mínimas existentes en todos los países civilizados.

La primera prioridad de la Revolución fue la de imponer el Terror a través de los Tribunales Revolucionarios y de hombres con la crueldad infinita del Che Guevara. Este asesino, fue responsable por cientos, y quizás miles de fusilamientos en la Fortaleza de la Cabaña. Con la excepción de los asesinatos masivos de la Cabaña, fracasó en todas las actividades que emprendió (INRA, Ministerio de Industrias, Banco Nacional, formación de guerrillas en el Congo, y formación de guerrillas bolivianas.) Sin embargo, la fuerza de la maquinaria propagandística comunista en el mundo entero, han hecho de él un “héroe’.

Es también oportuno e indicar aquí que el entrenamiento de los organismos de Seguridad fue una de las primeras prioridades de Castro. Los maestros de los interrogadores comunistas y los agentes represivos fueron la KGB de la Unión Soviética y la Stassi de la Republica Democrática Alemana (RDA). Estos “maestros’ habían participado en las grandes purgas de la Unión Soviética y habían perfeccionado allí los sádicos métodos de tortura utilizados en Cuba.

MIEMBROS DE LA MARINA DE GUERRA FUSILADOS O PRESOS POR EL RÉGIMEN COMUNISTA DE CUBA

Recibido del Capt. Roberto Llaneras Lois
Para añadir otras víctimas o correcciones favor de enviar un correo electrónico a: info@circulonava.com

Los que recuerdo y he podido averiguar en el tiempo que estuve preso.



FUSILADOS


Oficial: Felipe Vidal Santiago Fusilado Mayo 30/64 Fosos de la Cabaña

Oficial: Jorge Raúl ( Yuyo) Pereira Castañeda Fusilado Agosto 10/1965 Fosos de la Cabaña

Oficial: José R. Martínez Díaz

Oficial: Gilberto Pino Guzmán Fusilado Agosto 2//1965 Fosos de la Cabaña

Cabo: Rafael . Calzada Toledo Ajusticiado al ser apresado Agosto 8 1965 Alzados en las lomas del Escambray
 
Cabo: A. Rivera

Cabo: Ernesto Vargas Lugones

Marinero: Silvio Matos

Oficial MGR: Ramón Maza Fusilado Agosto 2/1965 Cabaña (junto a Pino Guzmán)

Marina Mercante Roger Sabino Sopena

Marina Mercante Roberto Fernández Cobo Fusilado 8/10/65 Cabaña junto a (Yuyo)Pereira
 

PRESOS


Oficial: Mario Menéndez Morales del Castillo.
Oficial: Gonzalo Miranda Causa no 238 de 1961/Juicio celebrado sept. 21/1961
Oficial Julián Caballero Martínez Condena 30 años
Oficial Gilberto Martínez Ojeda
Oficial Nimio de la Rúa Condena 30 años
Oficial: Pérez Alberti
Oficial: Ricardo Rodríguez Martínez
Oficial: Andrés Cancela Souto
Oficial: Federico Cabrera Pierre
Oficial: Dr. Aguado Morejón
Oficial: Dr. Alberto Fiblas
Oficial: Félix Castro Guevara
Oficial: Raúl Gómez de Molina Prieto
Oficial: Jorge Arrastra Juárez
Oficial: Jorge Guzmán Chaple
Oficial: Roberto Llaneras Lois
Oficial: Gilberto Martínez Ojeda
Oficial: Blanco Boix
Oficial: Rafael M. Luna González

Sub Oficial: Eleodoro Pérez Lizano
Sub Oficial: Rafael Baltrón
Sub Oficial: Amado Hernández Suárez
Sub Oficial: Armando Nusa Carrillo

Sargento: Raúl Correa
Sargento: Jacinto Abrahán Saavedra
Sargento: Walter Saint Blancard Boix
Sargento: Manuel Romalde López Cabo: Ramón Ledesma
Sargento Luis Salabarría

Isaac González “
Juan de Mota Ayala “
Santiago Arguelles “
Pedro Cano Fundora “
Julián R. Díaz
“ Martín Ruperto Sánchez “
Raúl Díaz “
Ángel Maya “
Cabo R. Ortega
Cabo Jesús Cupe Monte
Marinero Julio Márquez Pérez “
Arturo Carmona “
Osvaldo González “
Jesús Martínez “
Joaquín Gómez
Pedro Fernández
Santiago Riverón
Julián González
Ángel Lugo
Lázaro Cordero
Marinero Julián Valdez
Carlos Lan
Ángel Maya

Nombres recibidos de Julián H. Caballero Martínez

Presos


CABO DE MAR 'MARIO BLANCO CHIRINO
MARINERO JESÚS SARDIÑAS 'EL JURI' ALZADO EN EL ESCAMBRAY
MARINERO GERVASIO LABORÍ TELEGRAFISTA CON LOS ALZADOS EN EL ESCAMBRAY
SUBOFICIAL RAFAEL BALTRON CAUSA 238-61

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