Un comentario relacionado con el análisis del
Capitán Juan C. Parera.



Es encomiable que Juan C. Parera haya expresado en este foro algunas de sus inquietudes por Cuba. Y lamento que otros marinos cubanos no participen de igual manera desaprovechando la oportunidad que se les ofrece a todos .
 
Bien dicen que de la discusión  civilizada sale la luz , y en la actualidad una luz que indique el camino hacia fuera del abismo provocado por la tiranía castrista nos es tan apremiante a los cubanos, como para un buque huir del centro de un ciclón y mantenerse  en el semicírculo navegable del mismo. 
 
Tal como expuso el Capitán Parera es necesario mantener la independencia del CNC y  se sabe que el exilio cubano está  plagado de problemas. Cada día la vieja militancia se debilita más o desaparece. Pero también  observo con alarma  la gran indiferencia hacia el futuro de Cuba , por no decir crisis de patriotismo y valores , entre las nuevas generaciones de cubanos expuestos a diversas  influencias tanto en el extranjero como en suelo nacional. Allá hasta se intentó una rusificación que comenzó al usarse el término compañero  con el calculado propósito de que se olvidara el pasado, cuando sin ser perfectos éramos un país de señores  de todo tipo de posiciones, ideologías políticas, ocupaciones, credos religiosos y razas. Y por ende un país de señoras y señoritas que no usaban uniformes de milicias, ni estaban expuestas a constantes colas  para obtener "lo que  toca por la libreta".
 
Con el  transcurso de los años el afán por superar las penurias revolucionarias provocadas o impuestas  pasó a ser la prioridad sobre la opresión para marcharse de Cuba al extranjero. Fue evidente cuando los sucesos de la Embajada de Perú en La Habana.
También durante el éxodo de Mariel. Hoy es regla y no excepción .En un principio  los
cubanos nos exiliábamos predominantemente por motivos de índole política. Y aunque prefiero no limitarme a lo que se intenta llamar el exilio histórico, con todos los defectos habidos y por haber  la idea de la oposición a la tiranía castrista y la defensa de la cubanía a viento y marea no ha desaparecido entre muchos de nosotros. A pesar de las facciones es necesario considerar que en múltiples ocasiones hemos cerrado filas para coincidir  en contra del tirano cubano. También en momentos de desastres naturales en Cuba jamás vacilamos en organizar muchos esfuerzos combinados para auxiliar a los afectados. Esos esfuerzos ,no obstante, siempre han sido frustrados luego que se iniciara  una particular modalidad de rapiña revolucionaria durante la década de los sesenta al "confiscarse  para el pueblo"  lo allá  enviado a causa del  ciclón "Flora" .
 
La tiranía castrista nunca ha tomado a la ligera al exilio cubano. Hace muchos años me comentó un prominente militante en Miami:"Aquí ellos llegan, se sientan a oírnos y nosotros lo sabemos", demostrando que a veces los infiltrados no son tan efectivos como se pretende. Aunque no se debe ignorar a ninguno de ellos,  a veces son más 
nocivos los  que entre nosotros, abiertamente y con el visto bueno de Washington, representan los intereses del tirano cubano por medio de agencias de viajes, visitas y giras de artistas comprometidos, etc. Aunque no puedo afirmarlo , violando las leyes norteamericanas al parecer ellos ni siquiera están inscritos y acreditados  como agentes de un gobierno extranjero 
 
Desconozco sí el principio "En la unión está la fuerza" se borró de nuestras mentes cubanas porque en realidad nunca tuvo mucha vigencia. Me inclino más hacia lo de "Divide y vencerás" que llevado a la práctica revolucionariamente no tardó en tener  un éxito rotundo..He oído  una y otra vez que somos un pueblo dividido, pero casi nada de porqué el virus de la desunión que menciona el Capitán Parera llegó a provocar una especie de pandemia de odio .El rechazo comenzó por quienes siguiendo la  verborrea del tirano cubano , decían ser conscientes revolucionarios y no admitían el disentimiento bien fuera de familiares, amigos o extraños. Al pasar los discrepantes al incierto mundo de un exilio que pensábamos sería breve , las consignas quedaron atrás. Pero no así muchos que las gritaron al ellos no obtener con sus deplorables conductas las recompensas que esperaban y  poco a poco también viajar  a otras tierras. Algo que en un final me llevó  a hacer una diferencia entre el genuino exiliado cubano y los emigrados  de diversas clases , bien fueran simples oportunistas, "quedaditos", "gusanos rojos"," de una año y un día", etc., etc.
 
Creo que habría que comenzar por preguntar a un enorme porcentaje de compatriotas que hoy son abuelos y padres tanto en Cuba como en las cuatro esquinas del mundo, los motivos que los indujeron a colaborar con la tiranía castrista .A  ellos les doy el beneficio de la duda y acepto la cacareada justificación del engaño durante los primeros días de 1959, pero  no inmediatamente después cuando lo  perverso de la revolución "verde como las palmas" ya fue de conocimiento  público. La obstinada apuesta  al caballo equivocado- el tirano cubano entonces casualmente  apodado "El Caballo" por obra y gracia de la propaganda revolucionaria y el aplauso  chusma y "guataca" desde San Antonio a Maisí - auparía los sufrimientos del todo el pueblo cubano , pero no sin antes contribuir a la división ya citada Sin dudas un genuino logro revolucionario, aunque no el único.
 
Por consiguiente no es necesario una alidada acimutal encima de un compás para determinar  de que rumbo apunta el "pecado original " de esa  desunión. Y al diferencia entre quienes gratuitamente vejaron y los que recibieron las vejaciones. Mientras tanto otros aún menos afortunados  fueron  encarcelados y fusilados por ejemplo no muy lejos del ritmo de carnavales en la Avenida del Puerto habanero..Entre muchas cosas y para citar sólo una,  en ciertos momentos la tiranía castrista  hasta  prohibió-y sé acató de buen grado -la comunicación con los "traidores" y "apátridas" del exilio cubano   
 
El estómago es un consejero que hace ver las cosas de una manera cuando está más o menos lleno , y de otra cuando está más o menos vacío. Durante los años que en Cuba todavía había donde "amarrar la chiva" la tiranía castrista desarrolló campañas  para promover aún más la división y de paso la difamación del exilio cubano. Lo increíble y lamentable es que  por un tiempo aquello tuvo algún soporte popular. Sin embargo con el especialísimo  "Período especial en tiempo de paz" y lo que vino después para mayor desgracia, la víscera clave de la digestión de muchos de nuestros detractores ya no vio que éramos tan malvados. Desde luego a eso también contribuyeron las desilusiones internacionalistas, el regreso de " la comunidad en el exterior" cargada como una quincallera  y las "mulas" floridanas siempre dispuestas a resolver necesidades por un precio. Y también el que se comprobara  que nuestras puertas de exiliados estaban  abiertas para todos los cubanos, exceptuando los artistas que apoyaba fusilamientos, otros malhechores de envergadura y sujetos como Víctor Dreke, uno de los conocidos por su participación en "limpias" serranas , y que no obstante fue invitado como autor y ¡académico!  por Florida Internacional University -FIU.
 
Sería muy interesante calcular cuanto dinero y ayuda material se ha enviado a Cuba durante los últimos 30 años por diversos conceptos. Basado en mis experiencias relativas y limitadas, no estoy seguro que de haberse canalizado todos esos recursos a organizar una resistencia interna el resultado hubiera sido satisfactorio. Me consta que han habido actividades con ese fin que no han llegado a nada. No es solamente el ponerse de acuerdo en el exterior  para ultimar el final de la tiranía castrista. También es necesario un esfuerzo efectivo en el como y cuando desde adentro, y al menos por ahora yo no veo las posibilidades de que ocurra.
 
Como van las cosas quizás los grandes culpables y otros no estarán en el mundo de los vivos cuando a Cuba lleguen los aires de un futuro mejor. Lo comprobé el pasado año al afectar el territorio cubano  tres ciclones en cuestión de poco tiempo. Ni  sus terribles consecuencias fueron la chispa para una protesta de poca intensidad. Y por citar otro caso más reciente lo comprobé al observar un video que mostraba al destacado opositor Jorge Luis García Pérez ,más conocido como Antúnez, junto a otros cuatro o cinco activistas valientemente vitoreando los derechos humanos en una vía pública, mientras eran ignorados por los que allí pasaban.
 
La frase "Nadie quiere poner el muerto" se ha convertido en la excusa a lo largo de Cuba para justificar la conducta del  que ve y al mismo tiempo no ve para evitarse problemas. Y lo comprendo. La sangre comenzó a ser derramada inclusive mucho antes  de 1959. Han
habido  miles y miles de muertos a causa del tirano cubano y no debe haber ni uno más. Ya basta .Pero eso no significa que es necesario fingir un estado  de total de catalepsia sin hablar, ver, ni oír. Siempre he pensado que El Maleconazo que duró varias horas en el verano de 1994 no tuvo mayores consecuencias porque en otras barriadas no hubo la voluntad para apoyarlo al tomar el control el policía que cada habanero lleva dentro de sí mismo. Concuerdo que el verdadero peligro para el tirano cubano son los cubanos en Cuba, no los que permanecemos exiliados. Pero es  imperativo que ellos primero superen el miedo a las cadenas reales e imaginarias que los limitan, como también el hábito de marchar en cadencia con la impuesta rutina totalitaria.
 
Por otra parte sabemos que la vía de la acción armada contra la tiranía castrista ya no es posible. Aún cuando se obtuvieran las armas para enfrentar a quienes en Cuba todavía defendieran  lo inhumano y moralmente indefendible, ningún país "hermano" nos facilitaría una base de operaciones y tampoco Washington lo aceptaría. En Abril de 1961 "perdimos el tren "a pesar de los esfuerzos de la Brigada 2506 al desembarcar en Bahía de Cochinos. De haberse planeado y dirigido aquella invasión de diferente manera "otro gallo cantaría". Pero, dejando la mitología a un lado, diversos intereses norteamericanos no estaban dispuestos a que fuera así. Y es por eso que a pesar de la  continuada confrontación cosmética, desde entonces al tirano cubano no se le molesta ni se permite que lo molestemos tan siquiera con el pétalo de una rosa. Las teorías del porqué son varias y meritan algunas líneas pero no entraré en detalles.
 
Desde un principio una de las costumbres del tirano cubano fue aparecer en la tribuna de la Plaza Cívica rebautizada  Plaza de la Revolución  portando todo tipo de papeles para dedicarse por muchas horas a "instruir " a las masas. Allí daba rienda suelta sus cualidades teatrales comentando , ironizando, acusando ,exagerando, ofendiendo y hasta mintiendo apoyado en un montaje de estudiadas emociones, que porqué no decirlo transportaban al arrobamiento a los millones presentes y a los ausentes que no perdían ni una sílaba gracias al maravilloso cajón que era entonces el receptor de televisión. Según decían Félix Varela nos había enseñado a pensar. Pero .el eminente patriota y presbítero era un producto del siglo XIX y ya estábamos a mediados de siglo siguiente.! Pobre de mi pueblo cubano!
 
Fue en aquella tribuna que comenzó la condena de lo que hasta hoy en Cuba se conoce como el bloqueo yanqui, aunque  exceptuando los días de la Crisis de Octubre de 1962, la presencia de unidades navales norteamericanas con el propósito de bloquear el tráfico marítimo hacia puertos cubanos siempre ha brillado por su ausencia. Lo que sí es una realidad es el embargo comercial establecido por Washington, primero de manera parcial y más amplio a partir de  Febrero de 1962 , para presionar al tirano cubano  por  su alineamiento con los rusos durante la llamada "Guerra Fría" y  las expropiaciones de bienes norteamericanos. Un embargo que siempre se supo que no sería efectivo por el respaldo de la Unión Soviética y sus satélites a la tiranía castrista .Que tampoco sería obstáculo para que desde La Habana se comerciara con el resto del mundo .De Argentina hasta Alemania  y de Canadá a  Japón, mientras los "sobrantes' de la Reforma Agraria Cubana estaban a la venta en establecimientos comerciales de España. Y un embargo  con clausulas al estilo de "Lola tumbando caña con su movimiento"   que sin fundamento levantó las esperanzas  entre el exilio cubano. Pero no obstante  enlazado a disposiciones legislativas norteamericanas prohibiendo afortunadamente que el tirano cubano tuviera  acceso a créditos que son el resultado de los impuestos del contribuyente en Estados Unidos.
 
Todavía  hasta en la Organización de las Naciones Unidas ,el siniestro conglomerado con base en la ciudad de Nueva York, ese embargo  es el yunque donde se martilla justificando el descalabro castrista de muchas décadas- el fracaso del mayoral  asesino y sus matarifes capataces al adjudicarse una finca que no les pertenecía , y que los ha enriquecido a expensas del sudor, las lágrimas y la sangre del pueblo cubano. Lo que me maravilla, es decir me saca de mis casillas, es que ese mismo pueblo cubano tanto en Cuba como en el exterior  ante las repetidas  evidencias aún a  veces no pierde la costumbre de seguir  la cantaleta del discurso oficial .
 
¿No es ya hora de preguntar a donde fueron a parar los millones y millones de rublos que Moscú le entregó al tirano cubano?¿Porqué su fama de "maruga" hasta en el Club de Paris, los acreedores que no tiene escrúpulos para negociar con nadie? Para quienes no lo sepan o lo hayan olvidado la subvención rusa llegó a ser aproximadamente el equivalente a 5 millones de dólares diarios, nada más y nada menos. Y no vacilo en asegurar a modo de acusación que el muy revolucionario sindicato marítimo del puerto de La Habana, entre otros, se cercioraba de que los marinos cubanos no violaran el estrangulamiento yanqui" ni con un jabón comprado en el exterior, mientras crecían las "reservas del comandante" que no son un producto de mi imaginación. Algo para decir igual que un conocido actor de cine mejicano que promueve un sistema de televisión por cable: ¿Cómo las ves?"

Admito que me es fácil exponer lo que me venga en gana desde mi posición de exiliado. Pero también así lo hice en Cuba cinco décadas atrás. Muy pocos oían y no tuve otro remedio que poner el mar por delante ya que no estaba interesado en podrirme detrás de las rejas. Por supuesto no sin antes evitar como a la peste a un ex-compañero de la Promoción XV que finalmente ya era alférez de fragata, y adelantarme a un intento perjudicial a mi integridad física. Casualmente lo ultimó que supe fue que dos sujetos al cuidado de las vacas a bordo de una motonave cubana atracada en un puerto extranjero hablaron de secuestrarme en ese puerto y entregarme a la justicia de la "generosa" revolución castrista.
 
Cordialmente, Alberto Gutiérrez Barbero
   

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